Para muchos, el cuidado personal es considerado un espacio de bienestar y salud. Sin embargo, en ocasiones, algunas personas suelen tener la costumbre de intercambiar herramientas de belleza, como las limas de uña, ignorando el riesgo biológico que esto representa. Puede parecer un gesto inofensivo entre amigos o familiares, pero la realidad es que seguir esta práctica puede ser la invitación a las infecciones fúngicas crónicas como la onicomicosis. Son condiciones cuyos tratamientos pueden ser largos, llegando a tardar años en eliminar su huella en las uñas.
¿Por qué se dice que la lima de uñas transmite microorganismos?
En especialidades de la medicina, como la epidemiología y la dermatología, se utiliza el concepto de fómite, que se refiere a cualquier objeto inanimado que, en caso de contaminarse con algún patógeno, puede transferir un agente infeccioso a un nuevo huésped. Y en el caso de las limas de uñas, cumplen con todas las condiciones para ser consideradas fómites de alto riesgo.
- Porosidad del material. La mayoría de las limas de uñas comerciales están fabricadas con granos de óxido de aluminio o carburo de silicio que se pegan sobre papel, cartón o espuma. Se trata de una estructura porosa que atrapa pequeños residuos de tejido humano que no se pueden eliminar con sacudidas o lavados convencionales.
- Depósitos de queratina. Durante el proceso de limado, la herramienta puede acumular un polvillo muy fino compuesto por queratina, células muertas, sebo y sudor. Esta combinación de elementos conforma un compuesto orgánico ideal para que los hongos que consumen queratina, conocidos como dermatofitos, puedan permanecer vivos durante semanas, incluso meses.
- Generación de microtraumatismos. Al momento de limar las uñas, se crean pequeñas fisuras en la lámina de la uña y la piel adyacente (cutículas). Estas pequeñas lesiones rompen la barrera protectora natural de la piel, lo que abre una puerta de entrada para cualquier microorganismo que esté presente en la lima.
Principales microorganismos relacionados con este tipo de transmisión
El mayor riesgo relacionado con el uso compartido de limas de uñas es la onicomicosis, una infección fúngica de las uñas más frecuente de lo que muchos se imaginan. Los principales agentes infecciosos involucrados en este tipo de transmisión son:
- Dermatofitos. Son responsables de más del 80% de los casos de onicomicosis. Tienen la capacidad de sintetizar queratinasas, que son las enzimas que digieren la proteína dura de las uñas.
- Levaduras. Son muy comunes en personas que mantienen las manos en contacto prolongado con humedad o productos químicos. Lo que suele provocar inflamación de los pliegues de la uña (paroniquia) y desprendimiento ungueal.
- Mohos no dermatofitos. Son agentes oportunistas extremadamente difíciles de erradicar con tratamientos antifúngicos estándar.
- Bacterias patógenas. La infección bacteriana por Pseudomonas genera un color verdoso o negruzco muy característico bajo la uña y prospera cuando la uña se ahueca o debilita por la acción fúngica previa.
La limpieza rápida es un mito
Existe la creencia de que rociar un poco de alcohol, soplar el polvo residual o lavar la lima de cartón con agua y jabón es suficiente para dejarla libre de microorganismos. Pero existen varios factores médicos y químicos que indican que estas prácticas no son del todo efectivas:
- El alcohol no destruye las esporas . El alcohol etílico o isopropílico al 70% destruye las formas vegetativas de las bacterias y algunos virus, pero no puede destruir esporas fúngicas que tienen la capacidad de sobrevivir en estado latente dentro de los poros de la lima.
- La humedad degrada la lima y multiplica el riesgo. Cuando una lima de cartón o espuma se moja, la humedad queda atrapada en el núcleo de la lima. Si no se seca por completo en un entorno estéril, la lima pasa a ser un incubador acelerado para moho y bacterias.
- Imposibilidad de esterilización en autoclave. Autoclave es un sistema de calor húmedo a alta presión que se encuentra en centros de estética y podología. Algunos centros emplean también sistemas de calor seco para descontaminar los instrumentos de metal. Pero las limas de cartón no tienen la capacidad de soportar estos procesos y se destruyen de manera inmediata, así que estas herramientas son estructuralmente desechables o de uso personal (individual).
Tipos de limas y procesos de esterilización
Existen diferentes métodos de desinfección; algunos se pueden realizar desde casa, otros requieren sistemas más complejos. Pero, al identificar el tipo de lima de uñas que utilice, podrá considerar la reutilización o el descarte.
- Lima de cartón o de madera. Este tipo de lima es de uso estrictamente personal o desechable. No se puede lavar; la humedad destruye el material y fomenta la proliferación fúngica.
- Lima de bloque – Es una espuma porosa con cubierta abrasiva. No debe compartirse debido a su elevado riesgo de retención de humedad. Es difícil de desinfectar sin degradar el material.
- Lima de metal. De uso personal, aunque se puede compartir luego de ser esterilizada. Puede ser lavada con agua y jabón, seguido de inmersión en desinfectante hospitalario o autoclave.
- Lima de cristal o vidrio templado. De uso personal, y es considerada la opción más higiénica del mercado. Se puede esterilizar con alcohol al 70%, agua hirviendo o autoclave.
Recomendaciones para una manicura y pedicura seguras
Para prevenir el contagio de hongos, no es necesario que renuncie al cuidado de sus uñas; solo necesita adoptar hábitos de bioseguridad para la casa y los salones profesionales.
- Cuente con un kit personal e intransferible. Las herramientas que conformen este kit, que pueden ser tijeras, limas, cortaúñas, empujadores de cutículas, deben ser tratadas con la misma privacidad que su cepillo de dientes.
- Solicite instrumental esterilizado en los salones de belleza. Al dirigirse a un centro de estética, asegúrese de que usen limas desechables nuevas, o que el instrumental metálico sea extraído de bolsas selladas de esterilización.
- Opte por limas de cristal en casa. Las limas de vidrio borosilicato no tienen poros abiertos, así que se pueden lavar con detergente enzimático, desinfectar y no desgarran la fibra de la uña.
- Desinfectar herramientas metálicas. En caso de compartir herramientas metálicas, como los alicates, pueden ser lavadas con agua y jabón, secarlas y después sumergirlas en alcohol al 70%, por lo menos durante 20 minutos antes y después de cada uso.
- Evitar cortar en exceso la piel. Evite retirar o cortar agresivamente la cutícula y el sellado lateral de las uñas, ya que esta piel es una barrera natural contra el ingreso de hongos y bacterias.
- No disimule manchas con esmalte de uñas. Si nota un cambio de color, grosor o textura en alguna uña, evite cubrirlo con esmalte tradicional o permanente. Hacer eso solo atrapará la humedad en la uña y acelerará el crecimiento del hongo.
La salud de sus uñas es parte del bienestar general; por ello, reemplazar la costumbre de compartir los implementos personales del cuidado de sus uñas por protocolos de higiene individual es la manera más sencilla y efectiva de mantener sus manos y pies libres de infecciones.